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Cómo consumir jengibre
Cómo consumir jengibre
MUY SALUDABLE

Cómo consumir jengibre

El jengibre ocupa un lugar destacado en los alimentos beneficiosos para la salud. Descubre las múltiples formas de consumo que tiene este tubérculo.

Carlos D.

El zingiber, más conocido como jengibre, es una planta medicinal natural originaria de la zona tropical de Extremo Oriente, aunque ya extendida a casi todas las regiones del mundo. Es antiinflamatorio, antioxidante, rico en vitaminas, minerales y aminoácidos y ayuda a combatir numerosas enfermedades. De sabor picante y almidonado, este tubérculo es una auténtica estrella en la cocina asiática, sobre todo en China, donde no solo aromatiza el arroz, las salsas agridulces o los postres y bebidas, sino que es considerado un remedio muy eficaz para los problemas intestinales.

El jengibre es uno de los alimentos con más beneficios para la salud que existenEl jengibre es uno de los alimentos con más beneficios para la salud que existen

El jengibre se ha utilizado durante siglos como remedio casero en las distintas culturas debido a sus propiedades naturales y carácter nutritivo y saludable. Entre otras cosas, esta planta aromática acelera el metabolismo, ayuda a combatir enfermedades respiratorias, artrosis, diabetes y problemas digestivos. Y por si fuera poco, ayuda a adelgazar. Además, reduce el mareo y las náuseas durante el embarazo y es digestivo, siendo por tanto muy recomendado con problemas de gastroenteritis, flatulencias o diarrea. También resulta eficaz para combatir los dolores menstruales, las migrañas y los problemas de sueño o musculares.

Hay numerosas formas de gozar de los beneficios de este tubérculo, ya que su abanico de opciones para consumirlo es bastante amplio. Infusiones, jugos, zumos y batidos, fresco, en polvo, en cápsulas... y todo lo que se te ocurra. Suele decirse que tiene un aroma fresco, exuberante y espaciado, y combina muy bien con casi todos los alimentos, sobre todo con la salsa de soja, el vinagre, el limón, el aceite u otros condimentos. Añadido es capaz de enriquecer cualquier alimento de sabor no muy fuerte o dulce, como el pescado, el arroz, las verduras o las frutas. Te mostramos algunos de sus usos más comunes.

El jengibre ofrece múltiples formas de ser consumidoEl jengibre ofrece múltiples formas de ser consumido

Jengibre en polvo

El jengibre en polvo está más concentrado que la raíz, y su sabor y aroma son mucho mas intensos, lo que puede suponernos un problema a la hora de digerirlo. Por esto, no es aconsejable tomarlo directamente en polvo y es más recomendable meterlo en cápsulas para formar su comprimido. En polvo, se suele usar sobre todo para condimentar algunas recetas, desde carnes hasta sopas pasando por purés. Según la cantidad empleada se puede conseguir un aspecto amargo, dulce o picante. Lo esencial es añadir media cucharada al plato y probar poco a poco hasta conseguir el sabor deseado. Además, hay que tener en cuenta que al cocerlo el jengibre no pierde el aroma pero sí pierde un poco de sabor.

Jengibre confitado

También llamado jengibre cristalizado, es el nombre que recibe un delicioso dulce hecho a base de raíces frescas. Como tal, se vende ya hecho pero es más recomendable hacerlo uno mismo, ya que aguantará más tiempo y se volverá menos duro. Su elaboración es sencilla: pela y corta en rebanadas finas el jengibre y practícale orificios con un tenedor. Después, en un recipiente con agua fría, vierte los trozos y que reposen en remojo unos 60 minutos. Pasado este tiempo, cuela el jengibre y pásalo a una olla hirviendo, hasta que cueza. Una vez hecho esto, deposita en una olla agua, azúcar, zumo de limón, y alguna especie al gusto si deseas añadir. Cuando alcance su punto de ebullición, añade los trozos de jengibre y deja que cueza durante 90 minutos. Por último, deja que se enfríe durante un día entero en la nevera y para finalizar espolvorea un poco de azúcar por encima.

El jengibre confitado es preferible hacerlo de forma casera que comprarlo fabricadoEl jengibre confitado es preferible hacerlo de forma casera que comprarlo fabricado

Jengibre en infusión

Esta es una e las opciones más fáciles de consumir el tubérculo y además una de las formas en las que más beneficios saludables directos se obtienen, sobre todo para quemar grasas y acelerar el metabolismo. Su preparación es básica: solo se ha de coger el tallo del jengibre, lavarlo, pelarlo y cortarlo en rodajas. Después, se añade el jengibre a un poco de agua hirviendo cuando esté en su punto de ebullición. Por último se quitará del fuego y se dejará reposar unos minutos, y se le puede añadir algún condimento como canela, té verde, miel o limón. Las infusiones también son uno de los grandes secretos de los profesionales que trabajan de su voz, ya que ayuda a reforzar las cuerdas vocales y a disminuir los efectos negativos del tabaco.

Jengibre en zumos y batidos

Si eres más de zumos y batidos, añadir un poco de jengibre a estos puede mejorar más de lo que piensas tu calidad de vida y funcionamiento de tu organismo. Además, el proceso no tiene ningún misterio, ya que solamente tendrás que introducir un poco de jengibre rallado al resto de ingredientes que quieras en tu zumo y apretar el botón de la licuadora, batidora o robot de cocina. Uno de los más recomendados es el zumo de piña con jengibre, con un trocito de limón y una cucharada de miel y azúcar al gusto. Tienes que tener en cuenta que el jengibre pica un poco, por lo que si es la primera vez que vas a realizar esta receta, no te excedas con la cantidad. Tu mismo deberás ir tanteando tu paladar.

Otro de los batidos muy comunes con jengibre es el de zanahoriaOtro de los batidos muy comunes con jengibre es el de zanahoria

Jengibre fresco

Aunque hay quien mastica el jengibre crudo, mejor si pruebas a introducirlo en alguna receta, ya sabes que sus posibilidades son infinitas. Una de las más comunes es añadirlo a las sopas vegetales, purés o salteados de verduras. Tan solo se ha de rallar la cantidad de jengibre que se desee con un rallador e introducirlo en el proceso alimentario. También es utilizado en postres, agregando un poco de jengibre a las recetas de galletas, pasteles y tartas y dándoles un toque especial. Recuerda que el jengibre fresco debe conservarse envuelto en papel de aluminio en la nevera, preferiblemente en la parte baja, y su duración es de máximo tres semanas, o en el congelado hasta un año.

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