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¿Engorda dormir la siesta después de comer?
¿Engorda dormir la siesta después de comer?
DESCUBRE LA VERDAD

¿Engorda dormir la siesta después de comer?

Lejos de lo que muchas personas creen, esta tradición típica del Sur de Europa tiene múltiples beneficios para la salud.

Fran Gómez

Dormir la siesta es uno de los hábitos más extendidos en España, y aunque cada vez son menos las personas que, por las exigencias de su jornada laboral, no pueden echar una cabezadita después de comer, todavía sigue siendo una de la costumbres por las que más conocidos somos en el extranjero. Por culpa de

esos minutillos de sueño que se echan en el sofá con los documentales de La 2 sonando de fondo, los españoles nos hemos ganado esa fama de vagos y perezosos alrededor del mundo, pero diversos estudios científicos han demostrado que descansar un poco después del almuerzo ayuda a mejorar la productividad en el trabajo y a ser más eficientes.

La siesta es uno de los pequeños placeres que tenemos al salir del trabajo o de estudiarLa siesta es uno de los pequeños placeres que tenemos al salir del trabajo o de estudiar

De hecho, son muchos los mitos que se asocian a la siesta y la mayoría de ellos la dejan como una mala costumbre que puede acarrear graves consecuencias para el organismo, pero nada más lejos de la realidad. Una de las afirmaciones más extendidas es la que sostiene que dormir un poco después de comer provoca que las personas engorden con más facilidad, aunque lo cierto es que no hay evidencias científicas de que tumbarse un rato después de ingerir alimentos esté relacionado con el aumento de peso.

Al contrario de lo que mucha gente cree, dormir la siesta puede prevenir cardiopatías y reducir la tensión arterial. Además, descansar un poco después de comer viene genial para preparar el cuerpo antes de llevar a cabo una sesión de ejercicio intenso, lo que redundará en una sensación general de fuerza y energía que siempre es necesaria para hacer deporte y quemar calorías. De este modo, podría decirse que una rutina ideal para mantenerse en forma comienza con una cabezadita tras el almuerzo y continúa con un entrenamiento potente, ya que forzar demasiado el cuerpo nada más terminar una comida puede ser contraproducente e incluso resulta peligroso para la salud.

El tiempo: un factor fundamental

Pero que los más vagos y perezosos no se tomen esto como la mejor excusa para pasarse la tarde entera durmiendo, porque la siesta solo es beneficiosa para la salud si no se excede el tiempo de sueño recomendado. Los especialistas insisten en que la cabezadita no debe extenderse más de media hora, ya que pasados los treinta minutos el reloj biológico puede verse afectado y provocar insomnio por la noche. Además, dormir la siesta más de la cuenta también acarreará consecuencias nefastas en el sistema digestivo, dificultando y alargando el proceso de absorción y transformación de los alimentos.

Es importante que la siesta no dure más de 30 minutosEs importante que la siesta no dure más de 30 minutos

Del mismo modo, igual que dormir la siesta durante unos veinte minutos ayuda a sentirse más enérgico y, por tanto, a realizar ejercicio de forma más intensa, lo que favorece la quema de calorías y la pérdida de peso, pasarse de la raya y extender esa cabezadita durante horas provocará que no se pueda dormir por la noche, aumentando así los niveles de estrés y ansiedad que suelen reflejarse en un deseo incontrolable de ingerir grandes cantidades de comida. En conclusión, dormir la siesta después de comer puede ayudar a perder peso siempre y cuando no se supere la media hora y se practique algo de ejercicio después. Si no es así y se cae en los brazos de Morfeo durante mucho tiempo, la sombra del aumento de peso y de los kilos de más hondeará sobre las cabezas de los más sedentarios.

Consejos para dormir una buena siesta

Lejos de ser solo una costumbre del Sur de Europa o de otros países bañados por el Mar Mediterráneo, la sensación de somnolencia después de una comida se produce de forma general en todos los seres humanos, por causas inherentes en nuestra biología. Estas ganas de dormir no solo aparecen por culpa del descenso de la sangre al sistema digestivo, sino por una especie de 'bajón' que suele llegar pasadas las ocho horas de haberse despertado, coincidiendo así con la hora de la comida. Así, no debes sentirte culpable si se echas una siesta después del almuerzo, pero cumpliendo siempre con unas cuantas recomendaciones para que este momento de descanso no termine convirtiéndose en tu peor pesadilla.

Utiliza una luz tenue a la hora de echar una siestaUtiliza una luz tenue a la hora de echar una siesta
  • Para empezar, como se ha apuntado anteriormente, es fundamental que nunca sobrepases la media hora de siesta. Ponte una alarma si es necesario, y haz que suene lejos de donde vayas a dormir, para que tengas que levantarte para poder apagarla.
  • Elige un sitio cómodo para poder dormir la siesta. Aléjate de los ruidos y busca un lugar con una iluminación tenue: ni muy clara ni muy oscura. Métete en la cama si es necesario, porque se busca que te levantes de mejor humor, relajado y descansado, no con varias contracturas por culpa de haberse echado en un sofá incomodo o en un sillón en el que no puedes apoyar la cabeza.
  • Por último, has de entender que la siesta no es para todos. Por mucho sueño que te entre después de comer, hay personas a las que echarse un rato les sienta mal y se levantan peor de lo que estaban. Si te ocurre esto después de tus siestas, será mejor que busques una alternativa a dormir para reponer fuerzas tras la comida.

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