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Peligros del kéfir: cuidado con abusar
Peligros del kéfir: cuidado con abusar
CANTIDAD JUSTA

Peligros del kéfir: cuidado con abusar

Su composición a base de cepas de microorgnismos suele ser beneficiosa, pero no afecta al organismo de todas las personas por igual.

Alba Gómez Etayo

Antes de adentrarnos en los peligros o las contraindicaciones que puede generar el kéfir, primero debemos conocer qué es. El kéfir es un producto lácteo similar al yogur líquido, que lleva a cabo su fermentación a través de la acción de un conjunto de levaduras y bacterias. La lactosa se transforma en ácido láctico produciendo dióxido de carbono y alcohol al fermentarse la leche mediante una reacción lacto-alcohólica.

Los gránulos o nódulos de kéfir tienen un aspecto parecido al de la coliflor pero con una textura más blanda y gelatinosa. Se trata de una masa biótica simbiótica que combina bacterias probióticas, levaduras, lípidos y proteínas, todo ello envuelto en una matriz polisacárida denominada kefiran. Resulta conveniente diferenciar entre dos tipos de kéfir: de leche y de agua. En ambos se emplea la misma micro flora, aunque de manera diferente, y se producen distinciones en relación a las enzimas presentes en uno u otro.

Antes de consumir kéfir si se tiene alguna dolencia o contradición es mejor acudir al médicoAntes de consumir kéfir si se tiene alguna dolencia o contradición es mejor acudir al médico

El más común es el kéfir de leche, con cierto parecido al yogur. Por su parte, el kéfir de agua no necesita lactosa para proceder a la fermentación, convirtiéndose el azúcar en un producto elemental para ello. El producto final de esta segunda variedad es agua carbonatada, mientras que en el primer caso se trata de una leche agria o ácida.

Perjuicios del kéfir

El kéfir ayuda al sistema inmunológico, mejora la salud ósea, es un aliciente para el correcto funcionamiento cerebral y ayuda a prevenir el cáncer. Sin embargo, no todo son efectos positivos para nuestra salud.

Su composición a base de cepas de microorganismos suele ser beneficiosa, pero no sucede lo mismo con todas las personas, sobre todo si se recurre a su abuso. Estas contraindicaciones se encuentran mayormente en los kéfires caseros, ya que suelen estar más concentrados.

A pesar de que los fermentos lácticos que contiene ayudan a la digestión y mejoran la flora intestinal, las personas con estómago sensible pueden padecer ciertas contraindicaciones como diarrea, malestar abdominal o hinchazón abdominal. Si tienes problemas intestinales frecuentes, como el estreñimiento o sensación de hinchazón, estos síntomas empeorarán con la ingesta de esta bebida fermentada.

El kéfir ayuda a la digestión y mejora la flora intestinalEl kéfir ayuda a la digestión y mejora la flora intestinal

Si estás tomando un tratamiento con inmunodepresores o fármacos que disminuyen la acción de sistema inmunológico debes ser cauto en su consumo, pues esta bebida contiene bacterias y levaduras vivas. El sistema inmunitario controla las bacterias y levaduras que entran en el cuerpo para prevenir infecciones, pero la unión de su ingesta con un medicamento que disminuye la acción del sistema inmunológico podría suponer numeroso peligros, como una mayor exposición a contraer infecciones, entre otros.

Su alto contenido en calcio reduce la absorbilidad de fármacos como pueden ser los Bifosfatos, Fluoruros, Tetraciclinas o Inhibidores. Para prevenirlo, se debe evitar tomar kéfir dos horas antes y dos horas después de la ingesta de los fármacos anteriormente citados. El abuso de esta bebida tampoco es beneficioso, por lo que su consumo debe ser moderado.

La vitamina K resulta perjudicial para aquellas personas que toman anticoagulantes, por lo que su abuso está totalmente prohibido en estos casos, siendo recomendable un consumo máximo de un vaso al día.

Si padeces SIDA, que debilita el sistema inmunitario, o infecciones como la candidiasis, resulta conveniente consultar al médico antes de consumirlo. Las personas con enfermedades autoinmunes también deben acudir a su médico y seguir con exactitud las pautas marcadas por el profesional. Si bien la bacteria en el kéfir es beneficiosa para las personas con un sistema inmune fuerte, puede aumentar las infecciones o las exacerbaciones de las afecciones en aquellas cuyo sistema inmunitario está fuera de equilibrio.

El kéfir está compuesto de caseínasEl kéfir está compuesto de caseínas

El kéfir está compuesto a base de caseínas, proteína que algunas personas eliminan de su dieta. Si este es tu caso, la mejor opción es sustituir el kéfir por otro probiótico, pudiendo así continuar con tus propios hábitos alimenticios.

Precauciones a la hora de tomar kéfir

A pesar de los beneficios que el kéfir aporta a nuestro organismo, es necesario observarlo y tomar ciertas precauciones:

  • Si se padece alguna patología digestiva grave, su ingesta debe someterse a las indicaciones de un nutricionista o especialista, que marcará las pautas que estime necesarias para su consumo.
  • No se debe tomar si se percibe cualquier olor desagradable, pues esto significa que se encuentra en mal estado.
  • Deben tenerse en cuenta tanto la garantía de calidad como de procedencia y cultivo para tomar un kéfir en buenas condiciones y poder así disfrutar de sus múltiples beneficios.
  • Evita la congelación de esta bebida, ya que contribuye a la pérdida de gran parte de las colonias de microorganismos beneficiosos.

Cómo saber si el kéfir está en mal estado

Además de las indicaciones anteriormente citadas, deberás seguir una serie de pautas para asegurarte de que el kéfir está en buenas condiciones. El kéfir no estará para consumir si se cumple alguna de estas condiciones.

El olor del kéfir determinará si está en buen estado o maloEl olor del kéfir determinará si está en buen estado o malo
  • El kéfir ha cambiado de color: puede tratarse de un blanco apagado, un marrón o un amarillo o rosado. En este caso, el kéfir no será apto para el consumo.
  • La aparición de moho: si la superficie del kéfir contiene moho, se trata de una señal clara de que no se encuentra en buen estado.
  • Sensación grumosa: al igual que la leche en mal estado, si el kéfir está grumoso quiere decir que su fecha de caducidad ha pasado.
  • Olor agrio: el mal olor es otro de los síntomas de que el kéfir tiene que ser desechado.
  • Separación de texturas: si hay una parte más líquida en la superficie y en el fondo se encuentra más sólido, el producto no se deberá consumir, pues es un signo inequívoco de que está en mal estado.
  • Teniendo en cuenta todo lo explicado, su abuso nunca es recomendable ya que esto puede producir ciertos peligros o contraindicaciones para nuestra salud como las citadas durante este artículo. Recuerda consultar antes a tu médico si es necesario y disfruta así de las propiedades de esta bebida de moda.

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