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Receta de buñuelos de Cuaresma saludables
Receta de buñuelos de Cuaresma saludables
FIESTAS SALUDABLES

Receta de buñuelos de Cuaresma saludables

La Semana Santa se celebra comiendo buñuelos y qué mejor que hacer la receta lo más saludable posible para poder disfrutarlos sin remordimientos.

J. Martín

Los buñuelos son uno de los dulces más típico de la Semana Santa. Pueden estar rellenos o no pero las dos formas de comerlos son exquisitas. Aunque los buñuelos generalmente se comen de forma esporádica no todas las personas pueden disfrutar los buñuelos como quisieran ya que tienen altos niveles de carbohidratos, grasas, alto índice glucémico y por tanto alto contenido en calorías. Para no renunciar a saborear este dulce tan típico de Cuaresma, os proponemos unas versiones más saludables, hipocalóricas y beneficiosas para nuestro organismos. Sin olvidar que aunque los buñuelos que os proponemos son más sanos que los tradicionales siguen siendo un dulce que hay que comer de vez en cuando.

Los buñuelos aun en su versión más saludable deben tomarse con moderaciónLos buñuelos aun en su versión más saludable deben tomarse con moderación

La primera receta que os presentamos es una versión que está preparada con harina de trigo sarraceno. Por esto, los buñuelos están libres de gluten y son mucho más nutritivos que los preparados con trigo refinado. Ademas contienen mucha más fibra y un índice glucémico bajo. También se cambia el azúcar refinado por edulcorante xylitol o el que os guste más, que dará el dulzor necesario a los buñuelos. También son aptos para las personas con intolerancia a la lactosa ya que se sustituye la leche de vaca por bebida vegetal.

La dificultad de la receta es de media/fácil y el tiempo de su elaboración será de 45 minutos en total. Con las cantidades de ingredientes que se utilizan saldrán unas 20-22 unidades de buñuelos, dependerá de lo grandes que los queramos.

Ingredientes

  • 160 ml agua mineral
  • 160 ml bebida vegetal (almendra, avena o arroz)
  • 160 g harina de trigo sarraceno tamizada
  • 2 cucharada sopera aceite de oliva virgen extra
  • 3 cucharada sopera jarabe de agave
  • 1 huevo
  • 1 / 2 cucharada de postre de bicarbonato sódico
  • 1 cucharadita de café de vinagre de manzana o zumo de limón
  • Pizca de sal marina
  • Ralladura de dos limones
  • 1 cucharada sopera de semillas de anís molida
  • Aceite de oliva virgen extra para freír
  • Xylitol para rebozar y decorar

Elaboración

Ponemos a hervir en una cazuela los 160 ml. de agua junto con los 160 ml. de bebida vegetal, podemos usar de avena, almendra, avellana, etc. la que más nos guste, con la pizca de sal. Cuando el líquido empiece a hervir apagamos el fuego. A continuación, añadiremos el resto de los ingredientes para hacer la masa, los 160 gramos de haría tamizada previamente, las dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra, las tres cucharadas de jarabe de agave, la media cucharada de bicarbonato, la cucharadita de vinagre de manzana o zumo de limón, la ralladura de los dos limones y la cucharada de semillas de anís molida, el huevo lo dejamos aun sin echar. Batimos con las varillas. Podemos usar las de la batidora o hacerlo manual, sea cual sea tenemos que batirlo enérgicamente, para que de esta manera se mezclen muy bien todos los ingredientes. Dejamos que enfríe un poco y cuando se haya templado añadimos el huevo que hemos reservado y volvemos a batir vigorosamente hasta que se integren todos los ingredientes perfectamente.

Colocamos en este momento la masa realizada en una manga pastelera y reservamos. Colocamos una sartén o un cazo al fuego con aceite de oliva virgen extra suficiente para freír los buñuelos. El aceite se tiene que ir calentando despacio sin humear ya que sino los buñuelos se quemarían y no lograrían hincharse. Podemos probar con un poco de masa para comprobar que la temperatura es la idónea. Cuando el aceite esté en su punto, con la manga pastelera vamos sacando buñuelos, cortamos la masa con una tijera y los vamos dejando caer en el aceite, repetimos esta operación hasta terminar la masa. Tenemos que dejar suficiente espacio entre cada buñuelo para que no se peguen y se hinchen bien.

El aceiten para freír los buñuelos no debe estar muy calienteEl aceiten para freír los buñuelos no debe estar muy caliente

Hay que freírlos hasta que cojan un color dorado, unos treinta segundos por cada lado. Cuando estén hechos los sacamos y los colocamos en una fuente que previamente hayamos puesto papel de cocina para que absorba el exceso de aceite. Antes de que se enfríen los buñuelos los tenemos que pasar por el xylitol y así se pegara mejor.

Esta receta es muy saludable y está indicada sobre todo para la gente que tenga algún problema añadido de salud como la intolerancia a la lactosa, al gluten o si es diabético.

La segunda versión de los buñuelos de Cuaresma más saludable que os presentamos es mucho menos calórica y sana que la receta tradicional, ya que se cocinan en el horno y los ingredientes son más ligeros. Seguramente que están igual de deliciosos que los normales pero con estos nos cuidamos más la salud y la dieta.

Dedicaremos unos 60 minutos de tiempo en total para la elaboración y cocinado de los buñuelos y saldrán unas 35 piezas.

Ingredientes

  • 125 g. de leche desnatada
  • 80 g. de mantequilla light
  • 85 g. de harina de fuerza
  • 3 huevos M/L
  • 10 gr. de levadura fresca de panadería
  • La corteza de un limón
  • Una pizca de canela en polvo
  • Una pizca de sal
  • Edulcorante al gusto

Elaboración

Lo primero que tenemos que hacer es calentar los 125 ml. de leche desnatada a fuego medio, cuando esté caliente derretimos en ella los 80 gramos de mantequilla light. Cuando la mantequilla esté bien derretida añadimos la corteza del limón, la pizca de canela en polvo y una cucharadita de edulcorante, podemos utilizar stevia. Tiene que infusionar unos 20 minutos, así conseguiremos que la leche adquiera los sabores de la canela y el limón. Cuando pase este tiempo quitamos la cáscara de limón.

Tamizamos la harina de fuerza y seguidamente la añadimos a la leche que aún tenemos puesto en el fuego. Lo mezclamos muy bien, puede que sea un poco difícil de manejar, pero poco a poco se hará una masa lisa y uniforme. Cuando esté la masa la retiramos del fuego y añadimos los huevos uno a uno mezclándolos e integrándolos muy bien a la masa. Si vemos que aún hay algún grumo podemos pasar la batidora hasta que quede mucho más fina.

En este momento, desarmamos la levadura en un poquito de leche y lo añadimos a la masa. Mezclamos muy bien. Cuando tengamos la masa, la ponemos en una manga pastelera para que nos resulte más fácil manipularla y vamos disponiendo masa sobre moldes de cake pops. Estos moldes se pueden encontrar en tiendas especializadas en menaje de cocina y por páginas web. Son moldes de forma redondeada que parecen hueveras.

Hay múltiples opciones de edulcorantes que puedes usar en tus recetas saludablesHay múltiples opciones de edulcorantes que puedes usar en tus recetas saludables

Los moldes hay que rellenarlos hasta la mitad o un poco más, no hasta arriba. Una vez hecho esto los ponemos en el horno precalentado y horneamos 20 minutos a 170 grados, cuando estén dorados los damos la vuelta y volvemos a hornear otros 15-20 minutos. Los grados del horno son orientativos ya que cada horno es diferente.

Cuando estén los buñuelos sacamos el molde del horno y los colocamos en una bandeja o fuente. En este momento, preparamos un almíbar con una cucharada de agua, media de sirope de agave, si no tenemos sirope podemos usar mermelada de melocotón o albaricoque y una cucharada de edulcorante. Lo ponemos al fuego, dándolo vueltas y cuando este espeso lo retiramos. Untamos con el almíbar los buñuelos y seguidamente los ponemos por encima el edulcorante, stevia o sucralosa. Cuando estén fríos ya estarán listos para comerlos.

Con estas recetas no tienes que renunciar a los buñuelos en Semana SantaCon estas recetas no tienes que renunciar a los buñuelos en Semana Santa

Esta receta es ideal también para las dietas de control de peso o simplemente cuando queremos cuidarnos un poquito más. Solo tenemos que innovar o variar algunos ingredientes de las recetas tradicionales para lograr disfrutar igual o más de los dulces típicos de las fechas. No hace falta renunciar a ellos si nos gustan y no podemos comerlos o queremos cuidarnos más. Siempre hay otras opciones que nos ayudan a cuidarnos y a sentirnos bien.

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