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Frutas de invierno
Frutas de invierno
EN TEMPORADA

Frutas de invierno

Uno de los beneficios de la fruta de temporada es que puedes disfrutar de su disponibilidad durante un periodo de tiempo concreto para no aborrecerla.

Verónica Serrano Sevilla

La fruta es una de las comidas que no debe faltar en la dieta de cualquier persona. Si bien es cierto que sobre todo apetece tomarla en verano por su frescura y su capacidad para saciar la sed, hay que comer al menos cinco raciones diarias de frutas y verduras al día. Hay que aprovechar todos los beneficios que nos ofrecen estos vegetales y especialmente sacar partido de las frutas de temporada, las cuales tienen a su favor que podemos disfrutar de ellas y de su mejor sabor en su período concreto de disponibilidad.

Naranjas, mandarinas y clementinas

Estos tres cítricos son unos de los frutos más característicos del invierno debido a la dulzura de su sabor y a la facilidad con la que se pueden comer, especialmente las mandarinas y las clementinas.

No obstante, una de las ventajas que ofrecen las naranjas es que son ideales para hacer zumos y son altamente saludables debido a la gran cantidad de vitaminas que nos aportan en apenas unos tragos. Estos cítricos nos proporcionan vitamina C, una sustancia que hace más resistente a nuestro sistema inmunológico frente a los típicos resfriados. Asimismo, favorecen la absorción de otros minerales como el hierro, el calcio o el fósforo.

La vitamina C que contienen hacen más resistente a nuestro cuerpo frente a los resfriadosLa vitamina C que contienen hacen más resistente a nuestro cuerpo frente a los resfriados

Otra de las propiedades de estas frutas es que contienen mucha fibra, ideal para regular nuestro tránsito intestinal, así como son grandes antioxidantes para las células del organismo. Por otro lado, la pectina de las naranjas colabora al control del colesterol del tipo LDL y su contenido en magnesio propicia a la buena circulación de la sangre, evitando los coágulos y trombos e incluso ayudando a la prevención de enfermedades cardiovasculares. No obstante, se recomienda no abusar del consumo de naranjas, mandarinas y clementinas en casos de acidez para no dañar aún más las paredes del estómago.

Chirimoya

Esta fruta de invierno es una de las más disponibles durante toda la temporada y es que puedes encontrarla en la frutería desde septiembre hasta abril. Aunque la chirimoya es una fruta que no se conserva demasiado bien a temperatura ambiente, su característica distintiva es sin duda su jugosidad, unida a su dulce sabor provocado por su alta composición en glucosa y fructosa. Todo ello hace que también puedas encontrar mermeladas hechas con esta fruta. La chirimoya es rica en bastantes minerales como el hierro, el potasio o el manganeso, así como en vitamina B6 y entre sus puntos fuertes destacan su capacidad para controlar el buen funcionamiento del aparato circulatorio y el fortalecimiento de nuestros huesos y músculos.

Caqui

El caqui es una fruta que fácilmente puedes encontrar entre los meses de octubre y diciembre e incluso puedes comprarlos de algunos tipos específicos en enero y septiembre. Su dulce sabor y su alta composición de agua le convierten en un fruto perfecto para hidratar el organismo, siendo además un perfecto ayudante del aparato digestivo al funcionar como laxante. Sin embargo, para conseguir que el caqui sea eficaz contra el estreñimiento, es preciso tomarlo cuando está maduro dado que la pectina y los mucílagos estarán en los niveles adecuados.

Ayuda a reducir el colesterol y aporta vitamina AAyuda a reducir el colesterol y aporta vitamina A

Además de su alto contenido en fibra, el caqui ayuda a reducir los niveles de colesterol y es un importante aportador de vitamina A. En realidad, esta fruta de invierno contiene betacaroteno o provitamina A, una sustancia que según el cuerpo la necesita, se va liberando y transformando en vitamina A, ideal para el mantenimiento de las glucosas de nuestro cuerpo. Por otro lado, además de ser una gran fuente de otras vitaminas, el caqui también es rico en minerales, especialmente el potasio que está indicado para contrarrestar problemas circulatorios y cardiovasculares.

Granada

El período de recolección de esta fruta antioxidante va generalmente desde septiembre a noviembre. Con alto contenido en las vitaminas C y E así como en otras sustancias y minerales, la granada actúa contra las moléculas nocivas que pretenden deteriorar el organismo. Además, su alta composición en agua colabora a hidratarlas. Sin embargo, estas no son las únicas propiedades que se han asociado a esta fruta y es que según algunos estudios, la granada podría revertir los efectos causados por las largas exposiciones a la radiación de rayos X.

Kiwis

Esta famosa fruta verde conocida por ser la comida favorita de los koalas es característica por su alto contenido en vitamina C y fibra. Podrás encontrar los kiwis entre octubre y marzo e incluso su temporada se puede estirar aún más. Como la práctica mayoría de las frutas, ayuda a mantener una buena hidratación del cuerpo y es un fantástico antioxidante. Pero los nutrientes que nos aportan los kiwis desemplean muchas otras funciones, como por ejemplo, nos protegen de la radiación solar gracias a la luteína que contienen, ayudan a mejorar el sistema inmunológico gracias a la vitamina C y el ácido fólico y contribuyen a una mejor absorción del hierro.

Ayuda a mantener una buena hidratación del cuerpo y es antioxidanteAyuda a mantener una buena hidratación del cuerpo y es antioxidante

Asimismo, el kiwi es una fruta que posibilita el correcto funcionamiento del aparato circulatorio al evitar la formación de trombos y favorecer la fluidez de la sangre, como también está muy indicado en casos de reducción de estrés o ansiedad debido a su alta composición de vitamina C. Además, depura el organismo al tratarse de un vegetal que contiene mucha agua y como tal ayuda a eliminar toxinas y a mantener la piel hidratada. Por este motivo existen muchas mascarillas y productos de belleza elaborados a base de kiwi. No obstante, no se recomienda su consumo a aquellas personas tendentes a sufrir problemas con el funcionamiento de sus intestinos puesto que al ser una importante fuente de potasio podría empeorar la situación.

Uvas

A pesar de que estás frutas nos acompañan cada Nochevieja como marca la tradición, en realidad las uvas están disponibles durante todo el invierno. Se recolectan por lo general de septiembre a diciembre y suelen estar presentes en bastantes recetas tanto de cocina como de repostería. Son unas fantásticas antioxidantes al estar compuestas de agua en más de un 80% y también cabe resaltar una de sus ventajas y es que tienen la capacidad de estimular la producción de insulina. Así pues, reducen la cantidad de glucosa que circula en sangre. Además, tienen propiedades antiinflamatorias, viniendo muy bien en casos de artritis o retenciones de líquidos.

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