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Proteínas: beneficios y lo que aportan a nuestro cuerpo
Proteínas: beneficios y lo que aportan a nuestro cuerpo
ELEMENTOS ESENCIALES

Proteínas: beneficios y lo que aportan a nuestro cuerpo

La presencia de estas moléculas son esenciales en el organismo para que éste trabaje de forma correcta. La reparación de tejidos o el mantener el nivel de hidratación son algunas de sus funciones.

Lucía Mejuto del Villar

Las proteínas son un tipo de macromoléculas que se forman por la combinación de una serie de aminoácidos y que contienen elementos como hidrógeno, nitrógeno, carbono u oxígeno. Su presencia en el organismo es esencial para un correcto funcionamiento de éste, constituyendo aproximadamente un 20% del cuerpo humano. Por lo tanto, los alimentos ricos en proteínas deben estar muy presentes en una dieta sana y equilibrada. Estos productos pueden ser de origen vegetal -como los frutos secos, las cereales o las legumbres-, así como de origen animal, siendo éste el caso de los huevos, los alimentos derivados de la leche, la carne o el pescado.

Los alimentos ricos en proteínas deben estar presentes en una dieta sana y equilibradaLos alimentos ricos en proteínas deben estar presentes en una dieta sana y equilibrada

Tipo de proteínas

Además de poder clasificarse según el origen de las proteínas sea animal o vegetal, también se puede hablar de varias clases dependiendo del tipo de composición física o química que las origina.

  • Simples: éstas están formadas únicamente por aminoácidos o por sus derivados y también reciben el nombre de holoproteidos. Dentro de las proteínas simples se encuentran las albúminas, las globulinas, las prolaminas, las histonas o las protaminas.
  • Conjugadas o compuestas: también conocidas como heteroproteidos en cuya composición se encuentran otras moléculas que no son aminoácidos. Algunos tipos de proteínas compuestas son las glucoproteínas, las lipoproteínas, las metaloproteínas o las nucleoproteínas.

Otra forma de clasificación es según la forma que adquieren durante su composición, pudiendo ser estas proteínas fibrosas -en caso de que su formación se produzca de modo paralelo como ocurre con el colágeno o la queratina- o las proteínas globulares que conforman una espiral y una estructura esférica.

Puede haber dos tipos de proteína, simples y compuestasPuede haber dos tipos de proteína, simples y compuestas

¿Cuáles son las propiedades de las proteínas?

Según la constitución de cada tipo de proteína, ésta adquiere una serie de propiedades que son esenciales para desempeñar su función. Dentro de estas propiedades destacan:

  • Especificidad: esta es una de las más importantes y se refiere al hecho de que cada tipo de ser vivo es capaz de desarrollar sus propias proteínas que las diferencian de las del resto de las especies. Las únicas que son comunes entre diferentes seres vivos son los glúcidos y los lípidos. También se puede hablar de una especificidad de función al referirse al hecho de que cada proteína está especializada en una actividad concreta.
  • Capacidad amortiguadora o comportamiento ácido-base: al igual que los aminoácidos que forman parte de su composición, las proteínas tienen un comportamiento anfótero. Es decir, éstas pueden ionizarse y comportarse o bien como un ácido o bien como una base en función del nivel de pH. Esto significa que pueden liberar o eliminar protones del medio en el que se encuentran y evitar las variaciones de pH del mismo.
  • Solubilidad: en referencia a la capacidad de disolverse en agua. En este sentido, habría que diferenciar aquellas que sí lo son -las proteínas globulares- de las que no -las proteínas fibrosas-. Cuando una proteína se solubiliza, una película de partículas de agua la recubre para evitar que se una a otro tipo de proteínas. Esta es una de las propiedades más importantes, ya que es esencial para mantener los tejidos del cuerpo hidratados.
  • Desnaturalización: esta propiedad hace referencia a la ruptura de los enlaces que condicionan la configuración espacial de la proteína. Cuando éstos se eliminan, la proteína vuelve a su estructura primaria -perdiendo la secundaria, terciaria y cuaternaria- y, como consecuencia, pierden sus propiedades y la capacidad de desempeñar su función. Esta desnaturalización se produce en casos en los que aumenta la temperatura, en los que se detecta la presencia de otras sustancias parecidas a los aminoácidos o en los que se produce una alteración extrema del pH. Hay ocasiones en las que esta desnaturalización es irreversible pero, cuando es reversible, la proteína puede recuperar su forma original -en un proceso llamado naturalización-.
Las proteínas tienen numerosas funciones ayudando a nuestro metabolismoLas proteínas tienen numerosas funciones ayudando a nuestro metabolismo

¿Qué beneficios aportan las proteínas al organismo?

Tal y como se adelantaba, las proteínas son una de las biomoléculas más importantes para un correcto funcionamiento del organismo. Y es que no tienen una única función concreta en el cuerpo; sino que, al haber diversos tipos de proteínas, éstas participan en diferentes procesos esenciales. Algunas de las funciones de las proteínas son:

  • Función estructural: para ayudar a la fabricación, regeneración y mantenimiento de huesos, tejidos, células... Dentro de este tipo de proteínas se encuentran la queratina, la elastina o el colágeno, un componente esencial en la constitución de la piel, los tendones, los ligamentos o las uñas.
  • Función de transporte: cuyo objetivo es nutrir a todo el organismo de diferentes sustancias. Por ejemplo, transportar el oxígeno a la sangre en el caso de la hemoglobina o de la mioglobina.
  • Función enzimática: formación de una serie de enzimas que son esenciales para las reacciones fisiológicas dentro del cuerpo. Estas proteínas, que son las más abundantes, también realizan funciones biocatalizadoras y participan en los procesos metabólicos de las células haciendo que diferentes órganos como el hígado o procesos como la digestión se produzcan de forma correcta.
  • Función energética: las proteínas son una gran fuente de energía, aportando entre un 12% y un 15% del consumo total diario. Además, también cubren las carencias que se producen en el organismo cuando la ingesta de hidratos de carbono y de grasas son insuficientes y no logran llegar a las necesidades energéticas.
  • Función homeostática: esencial para regular y equilibrar el pH sanguíneo.
  • Función reguladora: que son necesarias para realizar actividades tan importantes como el respirar o la digestión. Entre ellas se encuentra, por ejemplo, la hormona del crecimiento.
  • Función defensiva o inmunológica: ciertas proteínas son las encargadas de la formación de barreras para proteger al organismo de la presencia de agentes extraños. Por ejemplo, las inmunoglobulinas ayudan en la formación de anticuerpos que se producen en los glóbulos blancos para atacar a las bacterias o a los virus. En la formación de coágulos para prevenir las hemorragias son esenciales la trombina o el fibrinógeno, mientras que de la protección de las mucosas se encargan las mucinas.
  • Función motora: también conocidas como proteínas contráctiles, éstas son las encargadas de regular la velocidad y la fuerza del corazón, así como de las contracciones musculares en el caso de la actina o la miosina.
  • Función hormonal: cuya formación se produce en las glándulas endocrinas y son transportadas por todo el organismo a través del torrente sanguíneo. Su función es la transmisión de información de una célula a otra. Entre ellas se encuentra la insulina -que regula los niveles de glucosa presentes en la sangre-, la adrenocorticotrópica -esencial en el control de la síntesis de corticoides- o la calcitonina en el caso del calcio.
  • Función de almacenamiento o de reserva: mantienen las reservas de ciertos minerales como el potasio o el hierro. Dentro de éstas se pueden encontrar la ferritina, la ovoalbúmina, la gliadina o la lactoalbúmina.
  • Función receptora: estas proteínas son las encargadas en el proceso de comunicación entre las células, situadas en la superficie de las mismas.

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